A partir de lo que ya eres, aprenderás habilidades y recursos que te ayudarán a mejorar personalmente, superando la ansiedad, depresión, estrés, baja autoestima, obsesiones, fobias y todos aquellos comportamientos que te impiden alcanzar el bienestar emocional.
Dependiendo de tus necesidades:
Las terapias pueden ser Presenciales u On-line, para que la distancia o los horarios no sean un problema.
Individuales o en pequeños grupos.
En ocasiones es necesaria una terapia completa, en otros casos con unas cuantas sesiones de orientación o asesoramiento: en un corto espacio de tiempo para algún momento puntual.
Sesiones sueltas, cuando sintamos la necesidad de ordenar las cosas. De vez en cuando, podemos tener una sesión para ayudarnos a aclarar nuestras ideas.
La terapia para tu bienestar emocional te ayudará si te identificas con alguna de estas cuestiones:
¿Das muchas vueltas a la cabeza antes de actuar?
¿Te cuesta concentrarte porque no puedes dejar de pensar en lo que te preocupa?
¿Tiendes a magnificar los problemas y te cuesta verlos con objetividad?
¿Te resulta difícil tomar decisiones porque necesitas dar con la solución perfecta?
¿Desconfías de tu capacidad para decidir?
¿Necesitas tenerlo todo controlado para sentirte bien?
¿Después de actuar sientes frecuentemente que deberías haber hecho otra cosa?
¿Te sientes culpable a menudo?

¿Evitas decir lo que piensas para no disgustar a los demás?
¿Te cuesta afrontar los conflictos?
¿Tienes dificultad para integrarte en los grupos?
¿Te gustaría expresar tus emociones y no puedes?
¿Necesitas la aprobación de los demás para sentirte bien?
¿Tiendes a establecer relaciones de dependencia?
¿Evitas tomar decisiones?
¿Te resulta difícil resolver problemas cotidianos?
¿Te cuesta organizar tu tiempo?
¿Sueles posponer las cosas?
¿Te falta energía para llevar a cabo tus planes?

¿Tienes dificultad para controlar tus nervios?
¿Te enfadas con facilidad y de forma exagerada sintiendo ira o rabia?
¿Sientes miedo a estar enfermo, a ir al médico, a salir de casa, a relacionarte con gente, o a otras situaciones?
¿Tienes cambios de humor?
¿Te afectan las cosas demasiado y sientes ganas frecuentes de llorar?
¿Te cuesta controlar el tiempo que dedicas a la tecnología, al juego o a otras cosas?
¿Comes en exceso para reducir tu ansiedad?
¿Sientes palpitaciones, sudoración, te cuesta respirar hondo, sientes presión en el pecho, dolores de cabeza o musculares, trastornos digestivos, mareos, fatiga, problemas para dormir, se te cae el cabello, u otros síntomas físicos sin causa orgánica que los justifique?
Si estás en un momento vital de muchos cambios difíciles de afrontar: adolescencia, madurez, menopausia…
Hay cambios importantes en tu vida: hijos que se van de casa, pérdida de seres queridos, rupturas sentimentales, jubilación, cambios laborales, cambio de domicilio, etc.
Ayuda en la enfermedad:
Cuando hay procesos que te limitan físicamente, necesitas desarrollar habilidades para afrontar y minimizar los efectos en tu vida cotidiana mediante el apoyo psicológico haciendo que tu vida no gire alrededor del problema:
Osteoporosis, fibromialgia, colon irritable, dolor crónico, diabetes, problemas cardiovasculares, intolerancias alimentarias y otros.